En muchas ocasiones sentimos que tenemos algo dentro que nos molesta, que no nos deja estar tranquilos y que al final de todo resulta en gritos, llantos y encolerizaciones. La razón de esto y su adecuado manejo encaja dentro una teoría desarrollada por Enrique Campang Chang catedratico de la Universidad Rafaél Landivar. La Teoría del Inodoro.
LA TEORÍA DEL INODORO
OTRA PERSPECTIVA DE LA HIGIENE MENTAL
Enrique Campang Chang (*)
Guatemala, julio de 2004
LA TEORÍA DEL INODORO se basa en el reconocimiento de que, así como existe el desecho fisiológico por la vía renal, intestinal y epitelial, también existen desechos mentales, que demandan de su manejo higiénico.
Toda persona a temprana edad, es entrenada para que haga pipí y popó en el lugar adecuado; si luego de que pasa algún tiempo y no ha aprendido a que lo haga, se le lleva al médico o psiquiatra para que vea que hay de malo en el patojo. Sin embargo, en materia de desechos mentales, se puede pasar toda una vida sin haber tenido nunca un entrenamiento para su manejo; porque casi nadie sabe que existen. Y se vive en una verdadera cloaca mental, como es en muchas partes del mundo de hoy.
El desecho mental, así como el desecho orgánico, es toda aquella idea o pensamiento que ha dejado de ser útil; que estorba, que bloquea el normal funcionamiento de la mente; que produce síntomas, malestar, la persona se siente intoxicada; o las personas sienten que está reteniendo mentalmente "alguna basura o algún desecho". Allí, cuando la persona tiene mal carácter, repite amarguras; que no puede dejar de pensar en ideas obsoletas, en el pasado difícil; que contamina el ambiente con sus sentimientos negativos; que en el lenguaje profano "está lleno de mierda". Esta persona es la que no se ha podido liberar de un cúmulo de ideas que ya no le son parte de su vida; pero las retiene; y esto, la enferma mentalmente, y afecta su relación con los demás.
El problema más serio es la carencia de entrenamiento social para la liberación del desecho mental. Cuando la persona libera su cólera, su amargura o sus conflictos contra personas inocentes o en lugares inadecuados; en los estadios, las calles, en la Huelga de Dolores, en los carnavales, fiestas o en la intimidad. Cuando un esposo encolerizado en el trabajo por sus jefes, se desahoga contra su esposa o hijos; cuando un empleado trata mal a los clientes, cuando ha recibido un regaño de sus superiores; o un catedrático que llega a dar clases molesto por sus problemas familiares y maltrata a sus alumnos.
La "Terapia del Inodoro" es entonces, el procedimiento preventivo o curativo de entrenar a la persona a que identifique en primer lugar sus desechos mentales; que tenga conciencia de que su vida cotidiana puede estar contaminada por descargas involuntarias y ofensivas de ira, o amargura. Que sepa dominar el impulso de la descarga, hasta que encuentre un espacio o una oportunidad privada para liberar la tensión emocional reprimida, sin ofender ni dañar.
A nivel social, es recomendable que dentro de los procesos de higiene física y mental, se diseñen espacios en los hogares, escuelas, puestos de trabajo y lugares públicos, para que la persona, al estar consciente de una inminente descarga de desechos mentales, se dirija a estos lugares para evitar daños innecesarios. Toda casa tiene servicios sanitarios, pero casi ninguna un espacio para meditar, rezar, tranquilizarse, descargar la cólera, llorar, suspirar o reflexionar. Unos buscan la iglesia, el confesionario, los bares o la calle para desahogarse. Otros al no saberlo, descargan su desecho mental de manera descontrolada, y producen daños serios a las personas.
Se puede reír de la Teoría del Inodoro, pero no la puede ignorar; va muy en serio. Cuide su higiene, prevéngase de la diarrea y el estreñimiento mental. Por favor jale la palanquita.... Gracias.
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