¿Una América Latina feliz?





Por su parte, la satisfacción de vida, otro indicador de bienestar, aumenta de 65%, en el año 2002, a 
año 2006, con un 72%, en pleno crecimiento y desarrollo. En el año 2008 la felicidad baja a 66%, un 
impacto leve de la inflación del año en curso y del comienzo de la crisis del Subprime. 

En el año 1997, sólo un 41%, de los latinoamericanos era feliz. Esta situación se mantiene hasta el 
2001 donde aumenta la felicidad a 68%. La mayor felicidad la alcanzan los latinoamericanos en el 
mostrado como la felicidad ha aumentado en el mundo entre 1980 y 2006, en 45 de 52 sociedades que el analiza.

Las expectativas económicas, la esperanza, la manera como se mira el futuro de las generaciones que vienen dicen relación con el creciente grado de felicidad y bienestar que sienten los latinoamericanos. Desde 1998, que aumenta la esperanza con que los latinoamericanos mira el futuro, de un 49% a 61% en el 2006, y 71% en el 2008. 

El país con más preocupación por el futuro es Perú, mientras que el más esperanzado en el futuro es 
Paraguay. La alternancia en el poder después de 60 años, como bien político es lo más significativo 
en ese país. No menos significativo es el impacto de la recuperación de rehenes en Colombia donde el 
79% mira el futuro con esperanza. 

La felicidad y la esperanza de futuro, sin embargo no son sinónimos de progreso. Si bien aumenta 
los que creen que el país está progresando, de 27% en el año 2000, a 33%, en el año 2008, esta 
percepción de progreso es considerablemente más lenta que las expectativas que la alientan.


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